Spagnolo y su forma de entender la moda masculina
Carteras de hombre Spagnolo
La cartera es el objeto que un hombre toca más veces al día y el que menos se renueva. La mayoría de la gente lleva la misma seis o siete años, hasta que se descose o hasta que abulta tanto que no cabe en el bolsillo. Por eso, cuando se cambia, merece la pena elegir bien: es una compra que se hace pocas veces en la vida.
En Spagnolo la entendemos como parte de la familia de la piel, la misma a la que pertenecen los cinturones y los zapatos. Mismos curtidos, mismos tonos y la misma idea: que las tres piezas se puedan llevar juntas sin desafinar.
Los formatos
Billetero horizontal
El clásico, el que se abre como un libro. Cabe el billete sin doblar, tiene el mayor número de departamentos para tarjetas y es el formato con el que casi todos empezamos. Su desventaja es también su virtud: como cabe todo, se acaba llenando de todo.
Billetero vertical
Más estrecho y más alto. Ocupa menos en el bolsillo del pantalón y sobre todo abulta menos en el interior de una americana, que es donde de verdad se nota. Obliga a sacar el billete doblado, y a cambio no deforma la prenda.
Tarjetero
La versión mínima: cuatro o seis tarjetas y nada más. Es lo que se lleva cuando el pago es con móvil y solo hacen falta el DNI y una tarjeta. Cabe en cualquier bolsillo y es el formato que más ha crecido en los últimos años por motivos obvios.
Monedero
Separado o integrado en el billetero. Integrado es más cómodo y más voluminoso; separado mantiene la cartera plana, que es la única manera de que una cartera de piel siga pareciendo nueva a los tres años.
La piel: qué mirar
Flor y plena flor
La cara exterior de la piel, la más resistente y la que desarrolla pátina con el uso. Es la que hace que una cartera de piel mejore con los años en lugar de degradarse, al contrario que los recubrimientos sintéticos, que se cuartean y no hay vuelta atrás.
Las costuras y el interior
Los dos puntos por donde falla una cartera son la costura del lomo y el forro de los departamentos. Cuidamos las dos: costura rematada y forro que no se desgarra al meter y sacar tarjetas cientos de veces.
El logotipo grabado
Grabado en seco, discreto y en el interior o en una esquina. En una pieza que se saca en público varias veces al día, la marca debe ser una firma, no un anuncio.
La regla que ordena el conjunto
La cartera, el cinturón y el zapato deberían moverse en el mismo tono de piel. No es una regla de etiqueta antigua: es que las tres se ven juntas cuando te levantas de una silla, y cuando desafinan se nota sin que nadie sepa decir por qué.
Si tuvieras que elegir un solo color, marrón medio: combina con azul marino, gris y beige, que es el 90 % de lo que hay en un armario masculino. El negro es más formal y más limitado.
Cómo cuidarla
Lo que más la estropea no es el uso, es el volumen. Una cartera con veinte tickets dentro se deforma en meses y no recupera la forma. Vaciarla cada pocas semanas es el mejor cuidado que existe y no cuesta nada.
Aparte de eso: paño seco para el polvo, crema incolora de vez en cuando para mantener la piel flexible, y nunca en el bolsillo de atrás del pantalón si se pasan muchas horas sentado. La piel se dobla y ahí sí no hay reparación.
Como regalo
Es de los regalos que menos fallan, por el mismo motivo que la colonia o el cinturón: no depende de la talla. Y si dudas del formato, el billetero horizontal en marrón medio es la apuesta segura. El resto de piezas pequeñas están en complementos de hombre.
Preguntas frecuentes