Bañadores de Niño

Omitir para ir a lista de resultados
10 artículos
Spagnolo y su forma de entender la moda masculina

Bañadores de niño

El bañador es la prenda que un niño lleva puesta más horas seguidas en verano, y casi siempre mojada. Eso lo cambia todo: no se elige por el dibujo, se elige por si seca rápido, si la cintura sujeta cuando el niño sale corriendo del agua y si el color aguanta el cloro sin volverse gris en agosto.

Los nuestros van en tejido de secado rápido, con cintura elástica y cordón, y en los estampados que llevamos años haciendo: rayas, motivos pequeños y color de verdad.

Los cortes

Bañador bóxer

El más ceñido y el más pedido. Al ir ajustado no pesa mojado, no se baja al saltar y no molesta debajo de una bermuda si el plan sigue por la tarde. Es la elección natural para niños que se pasan el día entrando y saliendo del agua. Están todos en bañadores bóxer de niño.

Bañador clásico

El de corte suelto, con forro interior y bolsillos. Más cómodo para estar sentado en la arena y más fresco cuando no se está en el agua. Es el que mejor funciona en la playa de todo el día.

Los estampados

Rayas

El clásico de la casa y el que mejor envejece: una raya no se pasa de moda ni parece de otra temporada al año siguiente, que es lo que suele ocurrir con los dibujos muy marcados.

Estampados y color

Motivos pequeños y repetidos, en la paleta de siempre más los tonos de verano. Y sí, también en rosa: es uno de los colores que más se piden en bañador de niño y hace años que dejó de ser una rareza.

La talla

La suya, sin margen. Un bañador grande pesa mojado, se baja y el niño acaba sujetándolo con la mano en lugar de jugando. La cintura lleva elástico y cordón, así que ajusta lo que haga falta sin necesidad de subir de talla.

Y un consejo práctico de verano: dos bañadores valen más que uno bueno. Uno siempre está secando.

Cómo cuidarlo para que dure el verano

Enjuagar con agua dulce después de cada baño, y esto es lo importante: el cloro y la sal son lo que destruyen el color y el elástico, no el uso. Un bañador que se deja secar con cloro encima pierde el tono en semanas.

Lavado a mano con agua fría, secado a la sombra y nunca en la secadora ni sobre un radiador. Y sin dejarlo hecho una bola dentro de la bolsa, que es como coge ese olor que ya no se quita.

El equipo de verano completo

Con camiseta o polo y bermuda encima para el paseo, y toalla de playa, que en casa acaba siendo la de todos. Si buscas el conjunto ya combinado, en conjuntos de niño.

Preguntas frecuentes

¿Bóxer o clásico?
El bóxer va ceñido: no pesa mojado, no se baja al saltar y es el que se usa en piscina y en clases de natación. El clásico es de corte suelto con forro interior, más fresco en seco y más cómodo para la playa de todo el día. Si el niño nada de verdad, bóxer.

¿Qué talla pido?
La suya, sin margen. Un bañador grande pesa mojado, se baja y el niño acaba sujetándolo con la mano en lugar de jugando. La cintura lleva elástico y cordón, así que el ajuste fino ya lo da la prenda.

¿Por qué mi bañador ha perdido el color?
Por el cloro y la sal, no por el uso. Son lo que destruye el color y el elástico, y hacen su trabajo mientras el bañador se seca con ellos encima. Enjuagar con agua dulce después de cada baño es el cuidado que más vida le da y no cuesta nada.

¿Cómo se lava?
A mano con agua fría, secado a la sombra, y nunca en la secadora ni sobre un radiador. Y sin dejarlo hecho una bola dentro de la bolsa: así es como coge ese olor a húmedo que ya no se quita.

¿Merece la pena tener dos?
Sí, y es el consejo más práctico del verano: dos bañadores valen más que uno bueno, porque uno siempre está secando. En una semana de playa con niños eso se nota el segundo día.

¿Hacéis bañadores en rosa?
Sí, en estampado y en bóxer. Es de los colores que más se piden en bañador de niño y hace años que dejó de ser una rareza.